El merendero Mi Sueño de barrio San Jorge tuvo la iniciativa de gran apoyo por parte de la comunidad. En unos días pintarán otro en una escuela de la zona.
Un gran gesto que apoya a la inclusión surgió desde el merendero Mi Sueño de La Falda. Hace tiempo se empezó a planificar pintar un mural en barrio San Jorge con el abecedario en lengua de señas y braille, trabajo que ya está concluido y ha generado sensibilidad en la comunidad.
Sole "La Poli" Roldán, coordinadora del espacio solidario se mostró muy emocionada y feliz al hablar con Punilla Informa sobre el logro conseguido: "trato de trabajar con los chicos esto de la inclusión, de que todos somos iguales". También quiso destacar la colaboración de Romina Bazán, quien se ha sumado al trabajo en el merendero.
El mural está a metros de donde se entrega la merienda a los niños necesitados del barrio y se pudo concretar una vez habilitadas las actividades en el marco de la pandemia por el Coronavirus.
Roldán quiso agradecer especialmente a Jonathan, Kevin y Jenny Manzanelli, vecinos que tienen experiencia en trabajos de pintura y fueron fundamentales para hacer el mural.
También se recibieron aportes de dos pinturerías de la zona y de una carnicería que colaboró con lo necesario para que al final de las dos jornadas en la que se pintó, todos pudieran disfrutar de unos choris. El empresario Diego Véliz es otra de las personas que brindó apoyo al merendero en la materialización de la iniciativa.
Por otra parte, el Área de Acción Social de la Municipalidad de La Falda, a través de Javier Montes, también apoyó el proyecto aportando pinturas.
Es importante aclarar que la Lengua de Señas Argentina (LSA) es el patrimonio cultural y lingüístico de la comunidad Sorda de nuestro país.
Una vez terminado el mural, se acercaron autoridades de la Escuela Especial Meincke, con quienes se acordó hacer el mismo trabajo en esa institución educativa por lo que se aguarda una autorización que llegaría en estos días.
"La idea es poder hablar en distintos barrios y escuelas para que se copen y podamos hacer entre todos el abecedario en lengua de señas" expresó Sole proyectando extender el trabajo de inclusión a toda la ciudad.
Cabe destacar que, además de llevar una taza de leche a cada chico que la necesite en el barrio, este gesto consigue extender un mensaje a la sociedad. "Nuestro principal pilar es esto de la inclusión, el compromiso y sobre todo, el respeto. Esas cuestiones las venimos trabajando hace mucho en el merendero". En este sentido, también se pintó un mural con esas palabras sumadas al amor y solidaridad.
"Juntos es más fácil" se transformó en la consigna de Sole para desarrollar su trabajo solidario y tiene la firme convicción de que en esa palabras está la posibilidad de seguir realizando grandes cosas.


