Miércoles, 30 Marzo 2022 19:39

Polémica por supuesta agresión del cura de La Falda a un grupo de vecinos

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Foto: Descubrí Punilla Foto: Descubrí Punilla

Se trata de Gastón Gattino, quien habría intervenido cuando las personas se encontraban haciendo un trabajo de limpieza y jardinería en el cinerario de la Parroquia del Santísimo Sacramento. El propio cura respondió a la acusación.

 

Una polémica se desató en La Falda a raiz de una supuesta agresión de Gastón Gattino, el cura párroco, hacia un grupo de vecinos. El hecho ocurrió cuando las personas estaban realizando trabajos de limpieza y jardinería en el cinerario ubicado en uno de los laterales de la Parroquia del Santísimo Sacramento.

"Estábamos poniendo unos plantines, cosa que hacemos desde que lo iniciamos al cinerario, cuando se apersonó un señor a los gritos preguntando que hacíamos ahí, diciendo que iba a llamar a la Policía y que nos iba a hacer sacar" comenzó relatando ante la cámara de Next Televisión Nano Barrera, uno de los vecinos damnificados, quien agregó que al preguntarle quien era, respondió "soy el sacerdote" y continuó gritando. 

En el grupo también estaba Tomás Kazmer, quien destacó lo "exaltado y fuera de sí" que se lo notaba a Gattino, incluso comentó que podría haber estado bajo efectos del "alchohol u otra cosa". 

Los vecinos aseguraron que el cura levantó y tiró todo lo que habían llevado para mejorar el cinerario, generando una violenta situación. Incluso, una de las señoras presentes le pidió que los dejara poner rosas en una maceta que estaba seca, ya que se lo había prometido a su madre, pero la respuesta del cura fue negativa.

"Ante esa actitud bravucona y patoteril para con gente grande, juntamos las cosas y nos mandamos a mudar" expresó Barrera.

A raíz de lo relatado, se procedió a hacer una exposición en la comisaría local y a enviar una nota al Arzobispado de Córdoba para que intervenga en el asunto.

Kazmer dijo que se espera una actitud "mínima, un viso de respeto a las personas mayores que estábamos ahí".

Por otra parte, los vecinos quisieron aclarar que el lugar donde se trabajaba es realmente un cinerario en el que aquellos fieles que deseen que sus cenizas estén en un lugar sagrado puedan tenerlo, y no un "cementerio parque" como habría manifestado el cura. 

 

La respuesta de Gattino 

A través del mismo medio el cura se refirió a las acusaciones diciendo que, si bien hubo un "tono importante de voz", no hubo una situación violenta. Aseguró que los vecinos le reclamaron que el cinerario estaba descuidado, lo que considera una falta de respeto a los empleados municipales encargados de ese trabajo. 

Por otra parte aclaró que ese espacio no es público, por más que sea el municipio quien se encarga de mantenerlo y se debería haber acudido a él mismo o a su secretaria para realizar cualquier tipo de trabajo en el lugar.

"No quiero entrar en una polémica con ellos, simplemente eso fue lo que sucedió, les pedí que se retiraran, no les tiré nada, cargaron las cosas y se fueron" expresó Gattino.

También reconoció que debió advertirles que si no se iban tendría que llamar a la Policía, pero eso porque uno de los señores había levantado la voz y no correspondía que permanecieran en el lugar.

"Ellos pueden estar de acuerdo o no con la cantidad de flores que ponemos, pero no por eso tienen derecho a venir sin autorización, ingresar y disponer de una espacio que no es público".

En relación a la polémica instalada dijo "no tengo ningún inconveniente con estas personas, me da pena la situación y el escándalo que se ha generado".

Por otra parte aseguró que hay un posibilidad de denuncia penal  través del abogado de la curia por las declaraciones de uno de los vecinos que son "muy serias" y hablan de que se encontraba bajo efectos del "alcohol u otra cosa"

El cura siguió contestando a las declaraciones y explicó que nunca dijo que el lugar era un "cementerio parque" sino todo lo contrario y que allí descansan más de 250 personas con cuyas familias nunca ha habido dificultades. En referencia a las plantas que la mujer quería poner en una maceta para su madre, aclaró que es una cuestión "personal" y que debe haber algún criterio ya que no se puede llevar flores por cada uno de los difuntos.

En cuanto a la resolución del conflicto, se mostró a disposición y anticipó que, si bien ellos fueron a ese espacio en una actitud de "invasión a la privacidad", debe primar el diálogo y más en situaciones "menores" ya que "nos descentramos de cosas importantes de la vida".  

 

 

Claudio Vera

Periodista