Ana es una pequeña de La Falda y los médicos todavía no pueden diagnosticar su dolencia. Ha perdido el cabello y se suman síntomas que le impiden continuar con su vida. En pocas horas viajan al Hospital Garrahan de Buenos Aires y amigos de los padres comenzaron una campaña para ayudarlos con dinero.
A fines de enero, Ana, una niña de 11 años que vive en La Falda, comenzó a sufrir una caída severa del cabello por lo que sus padres acudieron a especialistas para que le indicaran el tratamiento, cosa que todavía no pudieron conseguir. En ese ir y venir se fueron sumando síntomas graves como intensos dolores de cuerpo, dificultad para movilizarse, problemas en la circulación y fatiga constante. Incluso debieron afrontar diagnósticos erróneos por parte de profesionales que relacionaban la afección a un cuadro micótico de Tiña.
Luego de consultas con pediatras y dermatólogos en La Falda y Córdoba, llegaron al Hospital de Niños de la capital cordobesa, donde, debido a una inflamación que había presentado en uno de sus pies y le impedía estar parada, la derivaron a consulta reumatológica. Allí descartaron que las características del caso se debieran a una infección por Tiña. Una de las opciones que le comunicaron a los padres de Ana fue que podría tratarse de una enfermedad autoinmune como Lupus.
"No puedo explicar lo angustiante y desesperante que es ver a un hijo en esas condiciones" relató a Punilla Informa, Olga, la madre de la pequeña quien agregó que a partir de ese momento se agudizaron los dolores en el pecho que luego se trasladaron al abdomen.
Los estudios dieron bien, aunque continuó la caída del vello en todo su cuerpo y los médicos sugirieron la valoración psicológica para intentar relacionar los síntomas a un proceso psicosomático.
"Hay algo en su organismo que no está funcionando y que no produce la energía que tiene que tener una niña de 11 años" explicó la mujer, quien además comentó que se intensificó la fatiga y la dificultad para movilizarse.
Después de eso, se optó por contactar a una médica genetista que opinó que el problema podría venir por esa vía, teniendo en cuenta que en esos casos no hay procedimientos de la medicina tradicional que detecten la enfermedad. Por ello, se hizo el pedido de un estudio muy particular y costoso, que se adecúa a cada paciente. Esa alternativa se diluyó con el paso de los días con la aparición de unas manchas amarillas en el cuerpo de la pequeña, a lo que la profesional aseguró que escapa de su campo.
Los síntomas se profundizaron con el agregado de la falta de apetito de Ana y la familia volvió a contactar a un grupo de pediatras que no pudieron diagnosticar el cuadro. Esto llevó a analizar la posibilidad de viajar a Buenos Aires para buscar allí las respuestas que permitan de una vez por todas comenzar con algún tratamiento.
"Ayer tenía un cuarto de una de las cejas y hoy ya no tiene nada, esto es muy vertiginoso y ya no tenemos más tiempo" dijo Olga, quien quiso expresar lo grave de la situación diciendo que quedaban "pelos por todos lados, en la cama, donde estaba sentada en la ropa y ni hablar cuando la bañaba".
Por otra parte, en los últimos días Ana dejó de ir a clases en el Colegio San José por falta de ánimos ya que su apariencia se ha desmejorado y ya no puede cubrir la falta de cabello más el profundo cansancio y los dolores que está sufriendo.
"Desde enero que nosotros no tenemos vida normal, al ser docente yo estoy con una carpeta psicológica y ya agoté los 10 días al año que me corresponden por carpeta médica de terceros" explicó la mujer agregando que su pareja es policía y tampoco puede disponer de más licencias para que no peligre su puesto de trabajo.
Movida solidaria
A pesar del deseo de mantener un perfil bajo, los amigos y allegados de la familia organizaron una campaña solidaria para recaudar fondos y que Ana pueda recibir la atención que necesita ya que sus padres son trabajadores y seguramente la situación demandará un dinero que ellos no podrán afrontar. Por lo pronto, este martes viajan rumbo al Hospital Garrahan de Buenos Aires buscando algún tipo de diagnóstico. El tiempo de estadía en esa ciudad es incierto y deberán organizarse para cuidar del otro pequeño hijo de 5 años. En este contexto, Olga informó que desde el área de Acción Social de la Municipalidad de La Falda les ofrecieron apoyo y se hicieron cargo del costo de los pasajes, gesto muy valorado por la familia.
Se pide a todo aquel que pueda colaborar, lo haga a través de la cuenta bancaria con el alias JEFA.TELA.PISTA CBU 0200336611000002545680 (Banco de Córdoba)


