Con frecuencias reducidas y protocolos, el servicio quedó habilitado tras el retorno de los interurbanos en la provincia.
Algunos vecinos del centro de Punilla mostraron su alegría tras el regreso del transporte urbano luego de casi 9 meses. Es que la pandemia y el conflicto salarial fueron los ingredientes que paralizaron el servicio fundamental para muchos.
El reclamo por parte de AOITA tuvo varias reuniones con los empresarios de FETAP y el Gobierno provincial. Emilio Gramajo, secretario general del gremio que agrupa a los choferes, confirmó la noticia el pasado viernes e indicó que se llegó a un acuerdo en lo salarial por el que el 14 de diciembre los trabajadores recibirían una suma de dinero a cuenta de noviembre. Ese salario se completará en su totalidad el próximo viernes 18.
Así, desde este martes y en paralelo con la vuelta de los interurbanos en la provincia, se vieron las unidades recorrer las localidades de Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande y Villa Giardino. La imagen fue de colectivos con muy pocos pasajeros que, seguramente con el correr de los días, vuelvan a adoptar ese medio para su vida cotidiana.
Otro detalle tiene que ver con las medidas de bioseguridad que se debieron implementar en las unidades como un plástico que divide el asiento del chofer para evitar posibles contagios. Los usuarios deben respetar el uso de barbijo y distanciamiento mientras dure el viaje. La frecuencia está reducida a 1/3 de la normal.


