Es en el mismo edificio del andén, donde antes funcionaba el Juzgado de Paz. El nuevo espacio es más amplio y tiene una mejor accesibilidad con el objetivo de que la comunidad tenga mayor participación en las sesiones.
Este martes quedó inaugurada en La Falda la nueva sala de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. Es en el mismo edificio del ex ferrocarril, donde antes funcionaba el Juzgado de Paz. El nuevo espacio es más amplio y tiene una mejor accesibilidad con el objetivo de que la comunidad tenga mayor participación en las sesiones.
Participaron del acto el intendente Javier Dieminger, el vice y presidente del órgano legislativo, Juan Dillet, el resto de los concejales, funcionario del municipio y representantes de instituciones de la ciudad.
"Desde el primer momento fue la intención hacer el traslado, distintas circunstancias hicieron que no lo pudiéramos lograr pero siempre contando con el apoyo del intendente que respaldaba la idea. Se dio la oportunidad en este momento y en muy poco tiempo se logró esta sala donde queremos que toda la ciudadanía empiece a participar del Concejo Deliberante" comenzó diciendo Dillet.
Por su parte, Dieminger destacó que el principal objetivo fue mejorar la accesibilidad y que siempre se pensó en mantener el espacio en ese sector céntrico de la ciudad. "Cuando apareció la posibilidad d mudar el Juzgado de Paz a otro lugar junto a Provincia decidimos que este podía ser el lugar de sala de sesiones" recordó agregando que se trata de una "obra chiquita pero con un corazón grande".
El trabajo estuvo a cargo de la arquitecta Sofía Quasten en incluyó pintura, mejoramiento de puertas y ventanas, cartelería y la instalación de una placa identificatoria en el exterior.
Raquel Capdevila, concejal de la oposición dijo que el cambio de sala "es una necesidad que la veníamos pidiendo desde hace mucho, es necesario para cada uno de los ciudadanos para que puedan tener voz en este recinto". Del mismo espacio Francisco Villanueva destacó la importancia del lugar para tratar ordenanzas referentes a sectores concurridos o para recibir planteamientos de los barrios, situaciones en las que llega mucha gente. En cuanto a lo conveniente del nuevo espacio para la convocatoria a audiencias públicas, fue crítico al asegurar que "hay como una especie de desaliento de parte del Ejecutivo para las audiencias públicas porque siempre son uno o dos los vecinos, encima que los concejales no podemos preguntar sería en buena hora que pudiéramos hacerlo".


