La causa por el crimen ocurrido en abril del 2020, volvió a foja cero tras la absolución del único sospechoso por falta de pruebas.
Este miércoles se llevaron a cabo nuevas inspecciones en Capilla del Monte en el marco de la investigación por el femicidio de Cecilia Basaldúa. La causa por el crimen ocurrido en abril del 2020, volvió a foja cero tras la absolución del único sospechoso por falta de pruebas.
El procedimiento que se inició durante las primeras horas del día, contó con personal de la Fiscalía de Cruz del Eje, a cargo del Dr. Nelson Lingua. Además hubo colaboración de la Dirección de Investigación Operativa de Policía Judicial y otras áreas, como así también de personal policial, DUAR y Policía Rural. Participaron del acto procesal los abogados patrocinantes de la querella, acompañados por el Titular de la Unidad Regional Departamental Punilla Norte Comisario Inspector Alberto Romero.
El caso
Cecilia era oriunda de Buenos Aires y había viajado como mochilera a Córdoba. En Capilla del Monte se alojó con su carpa en la casa de Mario Mainardi, quien fue quien denunció la desaparición de la mujer tres días después de haberse ido del lugar.
Luego de estar 20 días desaparecida, fue encontrada estrangulada el 25 de abril del 2020 en una zona cercana a un basural de esa localidad.
A los tres días del hallazgo la fiscal de Cosquín, Paula Kelm, ordenó la detención e imputación de Lucas Bustos, un joven vecino de Capilla del Monte. Los cargos fueron abuso sexual con acceso carnal y homicidio doblemente calificado por violencia de género y criminis causae.
En julio de 2022, en el marco del juicio en Tribunales de Cruz del Eje, se concluyó que no había pruebas suficientes para incriminar a Bustos y fue puesto en libertad por decisión del jurado popular. Se inició una nueva investigación a cargo del fiscal Raymundo Barrera.


