Sábado, 24 Agosto 2024 14:39

Córdoba: presentaron el protocolo de acción por la viruela del mono

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Frente a la declaración de la Mpox-viruela símica como emergencia sanitaria mundial, es necesario fortalecer el control epidemiológico de esta enfermedad en toda la Provincia. Actualmente, la vigilancia está activa y a la fecha no se registraron casos confirmados en la provincia pero si uno a nivel nacional. Se recuerda a los efectores de salud que la viruela símica constituye una patología de notificación obligatoria e inmediata.

 

Ante la declaración de la viruela símica como emergencia sanitaria, el Ministerio de Salud, a través de la Red de Infectología Provincial, presentó el protocolo de acción ante posibles casos de viruela símica – Mpox que pudieran registrarse de manera local.

En este sentido, vale aclarar que la vigilancia está activa y a la fecha no se registraron casos en Córdoba pero sí uno a nivel nacional.

La viruela símica constituye una patología de notificación obligatoria e inmediata, por lo cual, ante la sospecha clínica o epidemiológica, los efectores de salud deben dar el aviso de acuerdo al protocolo vigente.

Sobre la viruela símica o Mpox

Es una infección que puede transmitirse de animales a personas (zoonosis) y de una persona a otra.

Esta afección es causada por el virus de la viruela del simio, que pertenece a la familia de los ortopoxvirus.

Respecto a la transmisión de animales a personas, las vías a considerar son el contacto directo con la sangre, los líquidos corporales, las lesiones de la piel, o las mucosas de animales infectados (manipulación de monos, ratas de Gambia o ardillas infectadas).

En tanto, la infección puede pasar de una persona a otra por contacto cercano con secreciones de las vías respiratorias (gotas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar), o lesiones en la piel de quien cursa la infección (erupciones, líquido o sangre de las lesiones cutáneas o mucosas, o costras).

También se puede trasmitir a través de objetos contaminados recientemente con los fluidos del/la paciente o materiales de la lesión (ropa, toallas, ropa de cama o utensilios para comer).

En este sentido, tienen mayor riesgo de infección las personas que interactúan estrechamente con alguien infectado; ya sea el personal de salud, miembros de la familia/cuidadores o las parejas sexuales.

Asimismo, puede ocurrir por inoculación o a través de la placenta (Mpox congénita).

El periodo de incubación generalmente es de 6 a 16 días, pero puede variar entre 5 y 21 días.

En cuanto a los síntomas, durante el periodo de invasión (hasta el día 5), puede presentarse fiebre, dolor de cabeza intenso, aumento en el tamaño de los ganglios, dolor muscular y cansancio.

Entre uno o tres días luego del inicio de la fiebre, aparecen distintas fases del exantema –(erupciones en la piel).

Se trata de lesiones vesiculares (pequeñas ampollas) que evolucionan a pústulas (lesiones con pus), características de esta enfermedad. Generalmente se presentan primero en la cara y luego se extiende al resto del cuerpo.

Las zonas más afectadas son el rostro, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Ante la presencia de síntomas, especialmente si existen antecedentes de viaje a zonas de casos o endémica, o si se ha tenido contacto estrecho con una persona que contrajo el virus, se indica aislamiento, utilizar barbijo y realizar una consulta médica.

Estos signos pueden durar de 14 a 21 días y la enfermedad suele autolimitarse.

Los grupos más vulnerables son niños y niñas, de acuerdo al grado de exposición al virus, al estado de salud y al tipo de complicaciones que puedan aparecer.

En su prevención es clave reducir el riesgo de transmisión de los animales a las personas en regiones endémicas y de persona a persona.

Para ello, es necesario evitar el contacto físico estrecho con quienes hayan contraído el virus, sostener una adecuada higiene de manos y el aislamiento de los y las pacientes.