Rosita y Pocha fueron liberadas en la Quebrada del Condorito con rastreadores para seguir obteniendo datos que permiten estudiar el comportamiento de los ejemplares.
Este martes fueron liberados dos cóndores rehabilitados en la Reserva Tatú Carreta de Casa Grande. La liberación de Rosita y Pocha fue en el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Ambos ejemplares llevan rastreadores que permiten continuar estudiando su comportamiento.
Cabe recordar que tras ser rescatada en agosto del año pasado por Bomberos y Policía Ambiental, a Rosita (nombre que deviene de la zona donde se produjo el rescate que es Villa Las Rosas) se le debió extraer una munición de plomo de su estómago. "Había ingerido una munición de un calibre importante, creemos que es de los que se utilizan para matar jabalíes, evidentemente ha comido ese animal muerto y tragó la munición. Se intoxicó y llegó en estado crítico" contó María Ahumada, la veterinaria del Tatú Carreta a Punilla Informa. El animal fue sometido a la intervención por endoscopía, la primera de ese tipo en Argentina, y seis tratamientos de quelación para ir eliminando el plomo. Fue una recuperación extensa pero finalmente pudo volver a volar.
"Para todos los que trabajamos con ella fue muy importante la liberación después de un tratamiento muy prolongado y porque había estado muchos meses sin volar, pero salió volando sin problemas" expresó la profesional.
Por otra parte, Pocha (rescatada en febrero pasado en la zona de Pampa de Pocho), llegó a la Reserva descompensada, con mucha presencia de ectoparásitos. Allí se la estabilizó, logrando recuperar su peso a través de una dieta y finalmente tuvo el apto sanitario.
"Ellas dos, al igual que Carlita (liberada en diciembre de 2024) fueron con un rastreador que se les colocó la semana pasada, así que podremos monitorear la liberación" explicó Ahumada.
Para finalizar y expresando el verdadero significado de lo conseguido agregó: "fue muy lindo verlas hoy, valió la pena todo el esfuerzo realizado".


