El sargento primero Franco Cabrera, vecino de Valle Hermoso, se refirió a la emoción de haber encontrado a la niña de 2 años desaparecida en Cosquín cuyo caso sigue en investigación.
A poco más de una semana de haber encontrado a Esmeralda, la niña de 2 años desaparecida en Cosquín, el sargento primero Franco Cabrera, uno de los protagonistas, habló de lo que significó ese momento seguido a nivel nacional por medios y redes sociales. Fue en una entrevista realizada en el streaming Vivo el Jueves.
"Me saqué el uniforme y me puse la camiseta de padre. Pensaba que si fuera mi hija, daría vuelta cielo y tierra" expresó el uniformado haciendo referencia a la entrega total brindada en el operativo de búsqueda que inició el miércoles 18 de marzo.
Es que tanto él como su compañero del Escuadrón Motorizado, el cabo Lucas Badra, con quien normalmente prestan servicio en La Falda, el jueves 19 decidieron continuar la búsqueda a pesar de haber terminado su turno. Al poco tiempo en un rastrillaje encontraron a la pequeña saliendo de un descampado a metros de su vivienda.
"Mi compañero la tenía abrazada a Esmeralda y yo lo abrazaba a él, fue muy emocionante" expresó agregando a modo de anécdota: "no sé lo que dije por la frecuencia cuando encontré a la nena".
La formación del policía como paramédico (además es primer respondiente y verificador) permitió brindarle a la niña, además de agua y un poco de turrón navideño que tenía en la motocicleta, las primeras atenciones en salud.
A los pocos minutos, el lugar se colmó de efectivos de las diferentes fuerzas encabezados por el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la fiscal Silvana Pen que intercedió para el reecuentro de Esmeralda con su madre.
En cuanto al operativo desplegado, Cabrera destacó el trabajo en equipo de las diferentes instituciones en el marco de la Alerta Sofía que tuvo un trabajo invaluable de los canes permitiendo trazar líneas de búsqueda en base a rastros.
Esmeralda pudo reencontrarse con sus padres y toda una comunidad estuvo agradecida con los policías. "Es mucho que nos digan héroes" asegura Cabrera en referencia al reconocimiento de la gente ya que entiende que cumplían con su deber.
En el ámbito oficial, el propio gobernador Martín Llaryora los recibió para felicitarlos y formalizar el ascenso otorgado a los dos policías (Cabrera de sargento a sargento primero y Badra de agente a cabo) lo que marca un antes y un después en sus carreras.


