Se trata de una infección bacteriana de transmisión sexual que es prevenible y curable por lo que resulta fundamental el diagnóstico temprano.
En los últimos tiempos se viene dando un importante aumento de casos de sífilis por lo que es importante tener presentes algunas recomendaciones. Se trata de una infección bacteriana de transmisión sexual que es prevenible y curable por lo que resulta fundamental el diagnóstico temprano.
"Hemos visto un aumento de casos de sífilis a nivel local, provincial y nacional, las estadísticas van en aumento" manifestó el médico infectólogo Agustín Pérez a Info Plus Córdoba. El profesional agregó que "a las enfermedades de transmisión sexual es muy importante prevenirlas, consultar y tratarlas a tiempo".
En cuanto a la idea popular sobre que se trata de una infección que estaba prácticamente desaparecida, aclaró: "La sífilis es una enfermedad ubicua que se puede dar en la etapa de vida sexual activa en cualquier edad y persona que haya tenido una situación de riesgo, es decir, sin profiláctico o condón por más mínima o corta que sea la exposición".
Por todo ello es fundamental el uso de preservativo desde el comienzo al final del acto sexual y no solamente al momento de la penetración.
Ante la duda, Pérez recomienda no "googlear" ya que cada caso requiere un diagnóstico y tratamiento específico. En ese sentido dijo que es necesario testear otras enfermedades de transmisión sexual como la hepatitis B, hepatitis C y VIH por lo menos una vez al año.
La sífilis se transmite durante el sexo oral, vaginal y anal, en el transcurso del embarazo y por transfusión sanguínea. En las embarazadas, puede provocar la muerte del feto o del recién nacido y el neonato puede contraer sífilis congénita.
- Síntomas
Muchas personas con sífilis no notan ningún síntoma y, a veces, los profesionales de la salud tampoco los encuentran. Si no se trata, la sífilis dura muchos años y tiene varias etapas.
Sífilis primaria (primera etapa):
-Dura unos 21 días.
-Primero aparece una llaga redonda, indolora y generalmente dura en los genitales, el ano u otras partes. Esta llaga se denomina chancro.
-El chancro puede pasar desapercibido y se cura en 3 a 10 días.
-Si no se trata, la enfermedad progresa hasta la segunda etapa.
Sífilis secundaria:
-Sale un sarpullido que no produce picor, generalmente en las palmas y las plantas de los pies.
-También aparecen unas lesiones blancas o grises en zonas calientes y húmedas, como los labios vaginales y el ano, en el lugar del chancro.
-Los síntomas desaparecen sin tratamiento.
Sífilis latente:
-A menudo no causa síntomas.
-Si no se trata, al cabo de unos años empieza la etapa terciaria y última.
-La sífilis terciaria puede provocar enfermedades cerebrales y cardiovasculares, entre otras afecciones.
Los bebés que nacen con sífilis pueden presentar:
-sarpullidos
-inflamación en órganos
-anemia
-problemas óseos y articulares
-afecciones neurológicas, como ceguera, sordera y meningitis
-retrasos del desarrollo
-convulsiones
En ocasiones, algunos de estos síntomas solo se detectan más adelante en la vida.
La detección de la infección sin síntomas mediante pruebas analíticas en el laboratorio o pruebas rápidas y el tratamiento adecuado de los pacientes que den positivo evita complicaciones, futuras transmisiones y desenlaces adversos del embarazo, como la sífilis congénita.
Sífilis congénita:
No se dispone de pruebas diagnósticas para la sífilis congénita. Debería examinarse a todos los lactantes, vivos o nacidos muertos, de mujeres con esta enfermedad para buscar signos del contagio. Para definir el tratamiento de los lactantes nacidos vivos, conviene hacer una exploración clínica, pruebas radiológicas (si se dispone de ellas) y pruebas analíticas al nacer y posteriormente como seguimiento.
- Tratamiento
En su etapa temprana, la sífilis se trata con una inyección de penicilina benzatínica (o benzatina bencilpenicilina), que es la terapia de primera línea y la única que la OMS recomienda para las embarazadas con la enfermedad. Como tratamiento de segunda línea, los médicos también pueden prescribir antibióticos como la doxiciclina, la ceftriaxona o la azitromicina.


