Se busca prohibir en Córdoba la fabricación, comercialización, distribución, publicidad, tenencia y uso de tramperos, jaulas tramperas y otros dispositivos destinados a la captura de aves y animales silvestres.
Más de 8.400 personas ya acompañan “Córdoba sin tramperos”. Impulsada por instituciones universitarias, centros de rescate y ONG especializadas, la campaña ya se transformó en un proyecto de ley con estado parlamentario. Ahora la Legislatura tiene la oportunidad de convertir ese respaldo técnico, institucional y ciudadano en una norma concreta para proteger la fauna silvestre.
La campaña “Córdoba sin tramperos”, impulsada por distintas instituciones universitarias, centros de rescate de fauna silvestre y ONG especializadas en conservación, busca avanzar en una medida concreta para proteger la fauna silvestre: prohibir en Córdoba la fabricación, comercialización, distribución, publicidad, tenencia y uso de tramperos, jaulas tramperas y otros dispositivos destinados a la captura de aves y animales silvestres.
La propuesta fue elaborada con el aporte de especialistas en fauna, biodiversidad, derecho ambiental y conservación, y cuenta con el acompañamiento de instituciones de reconocida trayectoria. Su fundamento es claro: no alcanza con sancionar la captura ilegal cuando el animal ya fue extraído de su ambiente; en materia ambiental, es necesario actuar antes del daño. Los tramperos no son objetos neutros: son el primer eslabón material de una cadena que favorece la captura, el cautiverio, el mascotismo y el tráfico ilegal de fauna.
La campaña ya reúne más de 8.400 firmas verificadas de ciudadanos y ciudadanas, lo que demuestra que la protección de la fauna silvestre es también una demanda social concreta. Cada ave capturada implica sufrimiento animal, pérdida de biodiversidad, alteración de funciones ecosistémicas y riesgos sanitarios asociados a la manipulación y tenencia informal de animales silvestres.
Gracias al trabajo conjunto entre instituciones académicas, organizaciones, centros de rescate y equipos técnicos, la iniciativa ya se transformó en un proyecto de ley con estado parlamentario en la Legislatura de Córdoba. El proyecto cuenta con firma de presentación en el ámbito de la Comisión de Ambiente de la Legislatura, pero desde hace aproximadamente dos meses aguarda su tratamiento legislativo.
Hoy, con respaldo técnico, institucional y ciudadano, sólo resta que la Legislatura avance en su tratamiento y aprobación, para que Córdoba cuente con una herramienta preventiva, necesaria y posible frente a la captura y el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Córdoba tiene hoy la oportunidad de dar un paso histórico en la protección de su fauna silvestre. Prohibir los tramperos es actuar antes del daño, reducir el tráfico ilegal y construir una relación más responsable con la vida silvestre.


